Sinopsis de 'Lucia di Lammermoor'
Sinopsis de 'Lucia di Lammermoor' 21 de junio de 2018

ACTO I
Escocia, mediados del siglo XIX.  Un intruso es visto por la noche en las tierras del castillo de Lammermoor, hogar de Enrico Ashton. Normanno, el capitán de la guardia, envía a los hombres de Enrico a buscar al intruso. Llega Enrico, preocupado. Un revés de la fortuna amenaza a su familia, y el único modo de salvarla es un matrimonio concertado de su hermana Lucia con Lord Arturo. El capellán Raimondo, tutor de Lucia, recuerda a Enrico que la joven aún guarda luto por la muerte de su madre. Normanno desvela entonces que Lucia ama en secreto a Edgardo di Ravenswood, líder de los enemigos políticos de los Ashton. Enrico se enfurece y jura venganza. Vuelven los hombres y explican que han visto al intruso y le han identificado como Edgardo. La furia de Enrico va en aumento.

Justo antes del anochecer, junto a una fuente del bosque cercano, Lucia y su amiga Alisa están esperando a Edgardo. Lucia cuenta que ha visto en la fuente el fantasma de una joven que murió a manos de un amante celoso. Alisa le pide que abandone a Edgardo, pero Lucia insiste en que su amor le proporciona gran alegría y que podrá superarlo todo. Llega Edgardo y explica que tiene que marcharse a Francia en misión política. Lucia le pide que mantenga su amor en secreto. Edgardo acepta, y los dos intercambian anillos y juramento de fidelidad.  

ACTO II
Unos meses más tarde llega el día de la boda de Lucia con Arturo. Normanno asegura a Enrico que ha logrado interceptar toda la correspondencia entre los enamorados, y que además ha conseguido una carta falsa, pretendidamente de Edgardo, en la que afirma que hay otra mujer en su vida. Cuando el capitán sale para dar la bienvenida al novio, entra Lucia, que sigue desafiando a su hermano. Enrico le muestra la carta falsificada. Lucia queda destrozada, pero Enrico insiste en que se case con Arturo para salvar a la familia. Cuando Enrico sale, Raimondo, convencido de que no hay esperanza para el amor de Lucia, le recuerda a su madre muerta y le pide que cumpla con su deber de hermana. Finalmente, ella acepta.

Mientras llegan los invitados a la boda, Enrico explica a Arturo que Lucia sigue llena de melancolía por la muerte de su madre. Entra la joven y firma renuentemente el contrato de matrimonio. De repente irrumpe Edgardo, reclamando a su prometida, y todos los presentes quedan conmocionados. Arturo y Enrico ordenan a Edgardo que se marche, pero él insiste en que está comprometido con Lucia. Cuando Raimondo le enseña el contrato de matrimonio firmado por Lucia, Edgardo la maldice y le arranca el  anillo del dedo para después marcharse presa de la desesperación y la rabia.

ACTO III
Enrico va a ver a Edgardo en la casa ruinosa donde vive para provocarle con la noticia de que Lucia y Arturo acaban de contraer matrimonio. Los dos hombres deciden batirse en duelo y se citan al amanecer entre las tumbas de los Ravenswood.

Entretanto, en Lammermoor, Raimondo interrumpe la celebración del matrimonio con la noticia de que Lucia se ha vuelto loca y ha matado a Arturo. Entra Lucia, cubierta de sangre. Alternando la ternura, la alegría y el terror, recuerda su encuentro con Edgardo e imagina que está con él en su noche de bodas. Jura que sin su amor nunca será feliz en el cielo y que se reunirá allí con él. Cuando vuelve Enrico, el comportamiento de Lucia le enfurece, pero pronto se da cuenta de que ha perdido la cabeza. Después de un encuentro confuso y violento con su hermano, Lucia se desploma.

En el cementerio, Edgardo se lamenta por tener que seguir viviendo sin Lucia, y ansía que el duelo con Enrico acabe con su propia vida.  Unos invitados que vuelven del castillo de Lammermoor le informan de que Lucia se muere y que ha pronunciado su nombre. Cuando se dispone a correr hacia ella, Raimondo le anuncia que ha muerto. Decidido a unirse a Lucia en el cielo, Edgardo se quita la vida.