EL CASCANUECES, ENTRE DOS MUNDOS 31 de octubre de 2018
  • Este es el segundo gran título clásico de la CND desde que José Carlos Martínez asumiera la dirección de la compañía
  • La producción contará con la participación de la Orquesta Titular del Teatro Real y de los Pequeños Cantores de la ORCAM, bajo la dirección del maestro Manuel Coves
  • Se ofrecerán seis funciones entre los días 3 y 10 de noviembre, este último con dos funciones 
  • Tres dobles parejas se alternarán en la interpretación de los cuatro papeles principales: Clara, Cascanueces, Hada de Azúcar y Príncipe
Madrid.- 31 de octubre de 2018.- El Teatro Real adelanta su espíritu navideño para sumergirse en la fantasía de El cascanueces, uno de los grandes títulos del repertorio de la danza clásica, y  uno de los más conocidos de Chaikovski, con la nueva producción de la Compañía Nacional de Danza, concebida y dirigida por su director, José Carlos Martínez.

Las representaciones, que tendrán lugar los días 3, 4, 6, 8 y 10 de noviembre, este último con dos sesiones, a las 17.00 y a las 18.00 horas, contarán con la música en vivo interpretada por la Orquesta Titular del Teatro Real y la participación de los Pequeños Cantores de la ORCAM, todos ellos bajo la dirección del maestro Manuel Coves.

Este es el segundo gran título clásico que la Compañía pone en escena y en él han volcado esfuerzo, ilusión y un intenso trabajo cuyo resultado es la producción más grande y espectacular desde que José Carlos Martínez, responsable de la coreografía y la dirección de escena, asumió la dirección de la CND. En este ambicioso proyecto ha contado con la colaboración de Mónica Boromello, en la escenografía; Iñaki Cobos, en el diseño de vestuario; y Olga García Sánchez, para la iluminación, además de la participación especial de Antonio Pérez Rodríguez, en la coreografía adicional de la Danza española del II acto, y de Manu Vera en la creación y asesoramiento de magia.

La nueva producción de la CND sitúa la acción en 1910, en el seno de una familia burguesa, donde la realidad y los sueños de la joven protagonista conviven y se enfrentan, mostrando las imágenes más hermosas en contraste con otras más inquietantes o fantásticas, siempre a caballo entre dos mundos. José Carlos Martínez ha querido dibujar, en su concepción de El cascanueces,  “la estrecha frontera entre el mundo real y el de la fantasía para transportar al espectador a un universo mágico por el que viajar a través de los recuerdos de su propia historia." Tres dobles parejas se alternarán en la interpretación de los papeles protagonistas.

Los días 3, 6 y 10 (17.00 horas) Clara y Cascanueces serán bailados por Cristina Casa y Alessandro Riga y Haruhi Otani y Ángel García Molinero darán vida al Hada de Azúcar y al Príncipe. El día 4 defenderán sus respectivos roles Giulia Paris y Yanier Gómez Noda junto a Cristina Casa y Alessandro Riga. Y los días 8 y 10 (21.00 horas) la responsabilidad caerá sobre Lucie Barthélémy y Anthony Pina y Giada Rossi y Yanier Gómez Noda.

 El cascanueces fue estrenado en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo en 1892,  con coreografía original de Lev Ivanov y libreto de Marius Petipa, basándose en la adaptación que Alejandro Dumas hizo del cuento clásico de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, El cascanueces y el rey de los ratones. La historia comienza en la fiesta de Navidad de la familia Stahlbaum, donde niños y mayores intercambian regalos y en la que la pequeña Clara recibe como presente un precioso cascanueces con forma de soldadito de madera. A partir de la media noche, la imaginación de la joven protagonista desata una colorida aventura en la que juguetes, animales y personas recrearán sus anhelos y sus pesadillas.

La partitura de El cascanueces es, posiblemente, una de las más conocidas de Chaikovski, quien ya era un compositor consagrado cuando se estrenó el ballet. Contiene algunas de las melodías más memorables del repertorio romántico y la Suite El cascanueces, concebida con ocho números del ballet para ser interpretada en concierto, es obra habitual del repertorio orquestal en todo el mundo, lo que pone de manifiesto que es una de las mejores músicas creadas para la danza.