10 cosas que debes saber sobre 'Bomarzo'
10 cosas que debes saber sobre 'Bomarzo' 20 de abril de 2017

"Mi horror a la fealdad y mi pasión por la belleza [...] proceden de mi horror a mí mismo."
'Bomarzo', Manuel Mujica Lainez

  1. 1. Bomarzo se basa en la novela homónima de Manuel Mujica Lainez, uno de los grandes textos de la historia de la literatura latinoamericana. La novela, con gran éxito de ventas, recibió el Premio Nacional de las Letras de Argentina y el John F. Kennedy, compartido con Julio Cortázar por su novela Rayuela.
  2. 2. La obra está inspirada en los impresionantes jardines de Bomarzo y en su creador, el duque de Orsini. A mediados del siglo XVI, en la provincia italiana de Viterbo, al norte de Roma, se construyó el más alucinante de los jardines del Renacimiento tardío. El duque de Orsini mandó construir en los alrededores de su castillo unos jardines en memoria de su difunta esposa. Estos jardines han recibido el nombre de Parque de los Monstruos o Bosque Sagrado. Están llenos figuras de piedra marcadas por la desproporción, por entradas a grutas que son máscaras gigantes, torres inclinadas, animales imaginarios y un largo etcétera.
  3. 3. Salvador Dalí inspiraría algunas de sus obras, como Las tentaciones de San Antonio, así como una serie de fotografías y un cortometraje, en las siluetas emergentes de estos jardines largo tiempo olvidados que empezaron a revalorizarse a principios del siglo XX. Así mismo, Jean Cocteau y André Breton fueron también fanáticos de este lugar mágico, que tanto interesó a los surrealistas y al realizador Roberto Rossellini.
  4. 4. La obra se estructura en dos actos y quince escenas, y huye del planteamiento lineal al uso al desbaratar desde un principio el misterio del destino de su personaje. Con ello Mujica Lainez y Ginastera consiguen centrarse en la manera en la que un conflicto mantenido en el tiempo deforma al ser humano. Se trata del cómo, no del qué. En lo musical el compositor argentino se nutre del Wozzeck de Berg y del Pelléas et Mélisande de Debussy.
  5. 5. Bomarzo se estrenó el 19 de marzo de 1967 en el Lisner Auditorium de Washington DC. El público aplaudió durante más de diez minutos y asistieron, entre otras personalidades, el vicepresidente de EEUU Hubert Humphrey y Ted Kennedy. Tras el estreno tuvo lugar una recepción que se prolongó hasta las tres de la madrugada.
  6. 6. A los pocos meses se prepara el estreno Bomarzo en el Teatro Colón. Días antes de la función de gala, el presidente golpista, general Juan Carlos Onganía, ordena al intendente de la Ciudad, coronel Eugenio Schettini, eliminar inmediatamente Bomarzo de la programación (“Mirá Eugenio, vos me sacás Bomarzo mañana mismo, o yo te cierro el teatro mañana mismo”.
  7. 7. La prohibición de Bomarzo en Argentina se convirtió en un escándalo de proporciones considerables, escándalo que llegó a ser conocido como «The Bomarzo affair». Para el nuevo orden moral, parece que resultaba intolerable ese Pier Francesco obligado a disfrazarse de mujer y simbólicamente violado por sus hermanos; ese esqueleto danzante con el que lo encierran, que es la «máxima representación de sus antepasados» y que le muestra el mismo desprecio que su padre y sus hermanos; esa humillante escena de impotencia con una prostituta; esa identificación con la estatua de un minotauro ante el que exclama «hermano mío, como yo desfigurado, como yo bello y horrible»; y esa proyección de su atormentada vida afectiva en los monstruos de piedra que manda esculpir en su jardín.
  8. 8. Posteriormente se presentaría con gran éxito en el Lincoln Center de Nueva York (1968),  en la ópera de Los Ángeles (1969) y en la ópera de Zúrich y Kiel (1970). Se representará finalmente en Buenos Aires con gran éxito y honores, con el elenco y puesta en escena originales del estreno de Washington.
  9. 9. Las últimas representaciones escénicas de Bomarzo en Europa tuvieron lugar en 1976 en Londres y Estrasburgo, por lo que la ópera no se ha escenificado en un teatro europeo desde hace más de 40 años.
  10. 10. En la entrada de los jardines de Bomarzo, se advierte a los visitantes con un desafío grabado en la piedra: «Tú, que aquí entras, presta atención y dime si tantas maravillas son el producto del engaño o bien del arte».