El 'Stabat Mater' de Rossini en la Catedral de Toledo
El 'Stabat Mater' de Rossini en la Catedral de Toledo September 20, 2017

El Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real clausuran este domingo, 24 de septiembre, la cuarta edición del Festival de Música El Greco en Toledo, bajo la dirección de Ivor Bolton

  • Este concierto, integrado en las conmemoraciones del Bicentenario del Teatro Real, es el sexto que organizan conjuntamente elFestival de Música El Greco en Toledo y el Teatro Real.
  • Ivor Bolton, director musical del Teatro Real, volverá a la Catedral de Toledo, en esta ocasión al frente de un selecto cuarteto de cantantes rossinianos: Eleonora Buratto (soprano), Silvia Tro Santafé (mezzosoprano), Michele Angelini (tenor) y Roberto Tagliavini (bajo).
  • El Stabat Mater de Rossini es la quinta gran obra coral-sinfónica que el Teatro Real lleva a la Catedral de Toledo, después delRequiem de Verdi y el Requiem de Mozart (ambos en 2014), la Novena Sinfonía de Beethoven (2015) y la Segunda Sinfonía de Mahler (2016).
  • El Teatro Real  ha contado con la colaboración especial de RENFE,  que ha programado un tren con un horario especial para trasladar al público de Madrid a Toledo.

  • Madrid, 20 de septiembre de 2016 — En el marco del convenio de colaboración entre el Teatro Real y el Festival de Música El Greco en Toledo, elCoro y Orquesta Titulares del Teatro Real volverán a la catedral de la capital manchega el próximo domingo, 24 de septiembre, a las 20 horaspara interpretar el arrebatador Stabat Mater de Gioachino Rossini (1792-1868), de marcado carácter operístico, pese a la temática religiosa y profundamente doliente de la letanía.
     
    Cuando, en 1831, Rossini viajó a España ─país de su primera mujer y musa, la célebre cantante Isabella Colbran─ acompañado del banquero Alejandro Aguado, fue recibido con todos los honores en Madrid, donde el rey Fernando VII presidió una aclamada interpretación de El barbero de Sevilla. En el fragor de esa visita triunfal el prelado de Sevilla, Don Manuel Fernández Varela, le encargó a Rossini un Stabat Mater, que el compositor aceptó escribir presionando por la situación, con el compromiso de que la obra nunca se publicara ni cambiara de propietario.
     
    Rossini rondaba entonces los 40 años y había abandonado ya, de manera definitiva y sorprendente, su brillante carrera como compositor operístico. La crisis en su matrimonio era cada vez más acuciante y comenzaba a padecer los estados depresivos que le acompañarían cíclicamente hasta el final de sus días. En este contexto no logró concluir el Stabat Mater en la fecha pactada y después de componer los seis números más dramáticos pidió que a su amigo Giuseppe Tadolini, director del Teatro Italiano de París, que compusiera los números restantes del poema religioso latino.
     
    Esta versión conjunta de la obra fue la que finalmente se estrenó en España, en la capilla de San Felipe el Real de Madrid, el Viernes Santo de 1833, con gran disgusto del prelado, que retribuyó al compositor con una tabaquera de oro.
     
    Después de su fallecimiento, incumpliendo el compromiso contraído, los herederos del propietario vendieron la obra, cuya edición ilegal Rossini logró contrarrestar recomponiendo él, finalmente, las partes del Stabat Mater que no eran de su autoría, para que la obra tuviera la unidad, cohesión e impronta que merecía.
     
    Esta versión definitiva, totalmente escrita por Rossini, se estrenó discretamente el 7 de enero de 1842 en la Sala Ventadour de París. Dos meses más tarde la obra sería interpretada en Bolonia, bajo la dirección de Gaetano Donizetti, con categoría de gran acontecimiento musical, ya que Rossini, avejentado con apenas 50 años, llevaba una década sin estrenar una partitura de envergadura.
     
    Rossini compuso un Stabat Mater de gran teatralidad, como una especie de ‘ópera mariana’, que expresa los sentimientos, estados de espíritu y evocaciones de la Virgen con una desinhibición a veces incomprendida para tratar un texto religioso tan hondo y lacerante: De pie la Madre dolorosa / junto a la Cruz, llorosa, / mientras pendía el Hijo / cuya ánima gimiente, / contristada y doliente /atravesó la espada…
     
    El carácter pasional y arrebatado de la obra otorga un sentimiento terrenal al dolor de la Virgen, que mimetiza fácilmente con las emociones del público, atrapándolo con melodías seductoras, modulaciones sorprendentes y una orquestación efectista y brillante, cuya teatralidad acerca lo divino a lo humano.
     
    Cuatro reconocidos cantantes darán vida a la partitura rossiniana: la soprano Eleonora Buratto ­-que será Micaëla en la Carmen que se estrena el 11 de octubre en el Teatro Real-, la mezzosoprano Silvia Tro Santafé -que está interpretando actualmente, con mucho éxito, el papel de Cecilio en Lucio Silla, el tenor Michele Angelini, que debutará en el Teatro Real, y el bajo Roberto Tagliavini, que participará en Aida y Lucia de Lammermoor en esta temporada.
     
    Junto a los solistas actuarán el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, bajo la dirección de Ivor Bolton, que volverá a la Catedral de Toledo, donde ya dirigió, con gran éxito, el Requiem de Mozart, en 2014.